youtube.com/1964eln,
@eln_voces

vocesdecolombia@eln-voces.com
tu_voz@eln-voces.com

Aporte Afro en la Construcción Socioeconómica y Cultural de la Nación Colombiana

Escrito por Bora Kichwa Panyamkia

En su historia, Colombia ha atravesado diversos escenarios que han forjado un carácter especial en su modo de vida; insumos recibidos por la sociedad que han definido posturas, estereotipos y aproximaciones sobre sí misma, desencadenando toda una serie de suscripciones voluntarias e involuntarias desembocando en rasgos que conforman la identidad nacional, construyendo imaginarios a partir de factores históricos, culturales, políticos y sociales reflejados en su conducta y su modo de percibir los fenómenos que la rodean. Todo ello son realidades que se funden en patrones similares y contextos problemáticos, que en todo caso son fuentes de estudio para determinar la incidencia de lo que ha venido sucediendo en la historia con el pueblo de la diáspora afro en la construcción de imaginarios colectivos.

Sin embargo, avanzar en ese proceso de afirmación y redescubrimiento, además de desaprender lo que durante siglos se nos enseñó como verdad, implica cuestionar si ese hombre y mujer, negro y negra, ha aportado algo a la construcción de la civilización, o si por ejemplo alguna vez hemos inventado algo. Sencillas reflexiones que con seguridad ayudarían a encontrar el camino a la raíz umbilical; nuestro propio camino, dado que aún subsiste la vieja costumbre de querer vernos como objeto fácil de manipular para empresas arriesgadas y muy pocas veces depositarios de confianza, cualidades o liderazgo sino es bajo la tutela de quienes la providencia al parecer envistió de ese derecho.

En un país que sobrepasa cincuenta años de conflicto, el hombre y la mujer, negra y negro, como parte de esa gran masa explotada y discriminada debería ser uno de los sujetos del movimiento revolucionario y del conjunto del movimiento popular; sin embargo, al contrario se observa que es la derecha y la extrema derecha quienes mayormente capitalizan a su favor esa fuerza que llegado el momento podría ser determinante para el desencadenamiento de una situación favorable al bloque popular.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos ¿a qué se debe esa lentitud para incorporar al negro y a la negra, de forma masiva a los procesos de emancipación que se libran en América latina?. También sería importante preguntarnos cuando estos, aun conscientes que es poco lo que les ofrecen en el movimiento revolucionario comparado con lo que les da el statu quo, buscan sumarse a esas luchas o tienen que hacerlo bajo condiciones y sentimientos de “inferioridad”.

En virtud de lo anterior, urge que el movimiento revolucionario revise que se está haciendo mal, que hay para mejorar que permita poner a ese hombre y a esta mujer, negra y negro, en su justa dimensión, de tal manera que abrace masivamente esas banderas libertarias, como lo hizo cuando la lucha independestista y la rebelión de los comuneros. Debemos como una tarea permanente que compete a todo revolucionario autentico, indagar por nuestros orígenes más allá de ideas preconcebidas de una Europa que se niega a reconocer que el mundo no los estaba esperando en la oscuridad para que llevaran la luz; al contrario, la historia de África ya era vieja cuando ellos comenzaban a andar.

Tan enraizada es esa idea, que con frecuencia si en el marco de una tertulia, actividad académica o escuela de formación política el moderador, profesor, o coordinador nos pidiera indagar por la vida y obra de una persona muy influyente e inteligente, rara vez pensaríamos en una persona negra o indígena; si nos pidieran realizar una lista con los diez científicos e inventores más importantes de la historia, casi con seguridad que esto es lo que veríamos:

Veríamos a Arquímedes de Siracusa, referente de los científicos de la antigüedad de quien se dice que sus hallazgos transformaron la física, la matemática, la estática y la hidrostática. Por supuesto anotaríamos a Einstein y Nikola Tesla por sus avances respecto a la gravedad, corriente alterna, y la anti gravedad. Estará Copérnico astrónomo polaco fundador de la astronomía y la teoría heliocéntrica del Sistema Solar; también Galilei precursor de la astronomía como ciencia y creador de la primera ley del movimiento y el perfeccionamiento del telescopio. Igualmente Da Vinci, pintor, ingeniero y creador de varios artefactos vinculados al automovilismo, el vuelo y la guerra. Consiguientemente estaría Newton, genio de las matemáticas, la proyección de la luz, la gravedad, las leyes del movimiento y la dinámica, también a Pasteur químico responsable de la pasteurización que sin duda le ha permitido a miles de personas vivir. Continuaríamos con Benjamín Franklin estudioso de los fenómenos eléctricos, o Stephen Hawking por sus estudios sobre las leyes que rigen el universo, la naturaleza de los agujeros negros.

Terminado el ejercicio constataríamos que en esta lista no habría ni una sola persona negra o indígena conduciéndonos al interrogante, ¿Alguna vez una persona negra o india ha inventado algo?. La respuesta inevitable seria que no, nunca; eso siempre y cuando, usted y nosotros que tomamos como opción de vida la lucha contra la injusticia, la discriminación y la construcción de una sociedad más incluyente, equitativa y solidaria crea "la historia oficial eurocentrica" ya que los hechos cuentan una historia bien diferente.

Un hombre negro por ejemplo inventó esos semáforos sin los que el mundo no puede andar y el padre de la medicina no fue Hipócrates sino Imhotep, un multifacético genio negro que vivió 2.030 años antes que el médico griego, pero ustedes y nosotros no lo sabremos si no indagamos por nuestra cuenta enfrentándonos a situaciones como las de un maestro de secundaria ghaniano de visita recientemente en Londres que no podía creer que un hombre negro hubiese inventado los semáforos. "¿Qué?," preguntó con absoluta incredulidad. "¿Cómo puede un hombre negro haber inventado los semáforos?". Podemos imaginar la clase de educación que este maestro ha impartido a sus estudiantes no por malicia sino por ignorancia; situación que debe ponernos a pensar qué clase de educación recibe la diáspora africana en el mundo, principalmente en Colombia.

Muchos en nuestra sociedad piensan igual que este maestro lo que no sorprende; lo que si preocupa es que aun entre quienes decimos luchar por la igualdad y contra la discriminación seamos renuentes a reconocer esos aportes; que piensen que la persona negra no puede inventar nada, sino que compra las invenciones de otros, que no hemos aportado nada al desarrollo de nuestros países y por consiguiente merecemos la vida que tenemos.

Por eso, hoy que el país parece encaminarse a hacia la paz y reconciliación, sería un grave error desaprovechar esta oportunidad histórica para permitirle a ese hombre negro y a esa mujer negra hablar con su propia voz, en un acuerdo nacional resultado de la participación de todos los actores de la sociedad, no en función de su capacidad de poner de rodillas al statu quo mediante el uso de la fuerza sino en función de su aporte; reconocimiento que por justicia histórica debe partir de una real participación, inclusión, inversión y autonomía, para evitar que pudieran sentarse las bases para futuros conflictos que podrían conducir a justas demandas de separación del país.

Octubre 26 a los 50 años de la fundación de las Panteras negras.

Categoría: