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101 días de un riesgoso cese al fuego

Escrito por Tomás García Laviana

 

Habían transcurrido 27 días de inicio del Cese al Fuego Bilateral Temporal Nacional (CFBTN), firmado el 4 de septiembre de 2017, cuando encontrándonos en la ciudad de Bogotá, cumpliendo con las tareas del Mecanismo de Veeduría y Verificación (MV&V) [*], nos informaron desde el Frente de Guerra Occidental Omar Gómez del ELN, sobre una acción ofensiva llevada a cabo por una unidad de la Armada en el municipio de Juradó, Chocó, desembarcando cerca a las playas de la región de Patagonal, internándose en la húmeda selva, llegando a uno de nuestros campamentos para asaltarlo. Como respuesta, los guerrilleros se retiraron para evitar el choque, la tropa gubernamental tomó el campamento llevándose un motor Honda y una planta solar. Estos hechos evidentemente constituyeron una amenaza al CFBTN.

 

Esta acción ofensiva fue presentada a la instancia nacional de MV&V y tras ser dilatada una respuesta por parte del gobierno y la fuerza pública, se obtiene un reporte de esta acción tergiversando los hechos, puesto que en un primer momento justificaron su accionar aludiendo la existencia de clorhidrato de cocaína en el lugar de los hechos, para en un segundo momento afirmar que no se trataba de ningún campamento del ELN, sino que el operativo se había realizado en otro lugar donde hace presencia el llamado Clan del Golfo, desmantelando una de sus caletas. Cabe recordar que como política tajante del ELN se mantiene un deslinde categórico con actividades del narcotráfico.

 

Transcurridos 3 días de esa violación del cese, una nueva se presentó a las 3:30 pm, esta vez en el Nororiente del país. En una operación helitransportada de carácter ofensivo, realizada por el Gaula de la Brigada 30 del Ejército en conjunto con la Fiscalía, empleando tres helicópteros artillados, llegaron a la vereda Brisas del Boquerón, municipio El Carmen, departamento del Norte de Santander, en donde capturaron a uno de nuestros compañeros, se llevaron 2 fusiles y 4 equipos de campaña, y a un espía que estaba retenido y que iba a ser juzgado conforme a la juridicidad elena.

 

¿Quién es este espía? Responde al nombre de William Balmaceda Neira, conocido en el sector como “Ratón”, identificado con cedula 73.022.176, quien hizo parte del ELN y que el pasado 24 de octubre de 2017 fue detenido por nuestras fuerzas, cuando realizaba actividades de inteligencia para la Fiscalía Antes había participado en tres operativos militares contra el ELN, donde murieron varios compañeros elenos, siendo autor además del asesinato de la señora María Emma, en el corregimiento de Mico Ahumado, del municipio de Morales, departamento de Bolívar.

 

En el protocolo del CFBTN, se acordó que:

 

El ELN mantendrá activadas sus propias medidas de seguridad y defensa en los lugares donde hace presencia. En caso de que alguna actividad relacionada con estas medidas ocasione un incidente, este será tratado por el MV&V”, por lo que esta retención legítima no es una violación a las reglas y compromisos del CFBTN. Al contrario, es una salvaguarda de los derechos de la población y de la fuerza combatiente nuestra, frente a la cual ese criminal actuó.

 

Estos dos asaltos contra las unidades del ELN configuran una violación grave al protocolo de reglas y compromisos para el CFBTN, por parte de la Fuerza Pública en lo referido a:

 

“1) No realizar acciones ofensivas entre las estructuras del ELN y la fuerza pública y

2) No entrar en contacto armado entre las estructuras del ELN y la fuerza pública”.

 

Aun así, no rompimos el Cese, lo respetamos y se cumplió hasta la fecha acordada, siguiendo en la Mesa de Diálogos para buscar una salida negociada al conflicto y en lo inmediato un nuevo cese con criterios más precisos, demostrando también la unidad de mando dentro del ELN.

 

La desfachatez de un general de dos soles 

Los 101 días de CFBTN estuvieron en evidente peligro con las operaciones de registro y control realizadas por los militares en los sectores de mayor presencia del ELN. Estos procedimientos se sintieron con mayor sistematicidad y dureza en los departamentos de Arauca, Cauca, Nariño y Norte de Santander, donde antes no habían hecho presencia, sacando así una evidente ventaja militar del cese.

 

Durante estas operaciones perpetraron el lamentable asesinato de un campesino, el día domingo 29 de octubre de 2017, aproximadamente a las 3:20 horas, en un punto de control en Betoyes, en el municipio de Tame, departamento de Arauca. Allí los militares de la Fuerza de Tarea Quirón le disparan a quemarropa a dos campesinos y a un menor de edad, cuyo único delito era transportar combustible de contrabando, así asesinaron al señor Alejandro Tirado, dejando herido de gravedad a Lizander Valencia y a su hijo con afectaciones psicológicas.

 

La Delegación de Gobierno ante la instancia Nacional del MV&V, sobre este crimen, en voz del General Rodríguez Sánchez dijo que:

 

“La posición del gobierno es que esto no se debe tratar. Hagan de cuenta que hay un asalto en un banco donde no hay ninguna persona sino unos bandidos y la policía en su reacción da muerte a un bandido, estamos hablando del hecho de que son es bandidos, no son ningunos campesinos, porque el contrabando es ilícito no lícito, yo en ningún caso acepto que se trate este caso acá”.

 

Demasiada perversidad tendrá que tener un general de 2 soles para comparar el accionar de un asalto, con el de asesinar a un campesino empobrecido y desarmado en un punto de control militar, argumentando que, “la fuerza pública está cumpliendo con su misión constitucional”.

 

Respecto de otros graves crímenes cometidos por agentes del Estado, el argumento del gobierno es que la Fiscalía adelanta la investigación. El mismo tratamiento se le da al caso de los 9 campesinos de Tumaco acribillados por la fuerza pública el 5 de octubre, y lo que pasó días después con la periodista Efigenia Vásquez, asesinada por el ESMAD en el Resguardo de Kokonuko, Cauca. Argumentando también que estos casos no tienen relación con el CFBTN, olvidando las reglas y compromisos enmarcados en el propósito de “mejorar la situación humanitaria de la población” y “proteger los derechos y libertades”.

 

Víctimas de los sectores populares que para las empresas de comunicación y algunos sectores de la institucionalidad pasaron a un segundo plano, ya que no importaba quien era el muerto sino quien lo mataba. Y si los ha matado la fuerza pública, fue en “cumplimiento de su deber”. Así, el silencio y la impunidad se imponen.

 

El Gobierno no quiso reconocer sus errores y asumir responsabilidades colectivas sobre los hechos que se fueron presentando durante los 101 días de CFBTN y como si fuera poco el Gobierno nacional incumplió la cita programada, para dar inicio al V Ciclo de diálogos, como reacción a la respuesta del Frente de Guerra Oriental, estructura que fue obligada a actuar en el contexto de las amenazas directas y amplios dispositivos de fuerza y operativos de preparación de ataques, para golpear las estructuras guerrilleras en Arauca.

 

Nuevo Cese al Fuego

El CFBTN finalizado el 9 de enero de 2018 presentó unas fallas en los protocolos, fallas que el gobierno y las fuerzas militares aprovecharon para incumplirle al país, a nuestra organización y a la comunidad internacional. Por esto, los planteamientos de la Delegación de Diálogos del ELN son: iniciar el V ciclo para evaluar el CFBTN que nos lleve a pactar un nuevo cese al fuego, con términos que superen los problemas del anterior, sin líderes sociales asesinados, con reales alivios humanitarios para la población carcelaria, sin expansión del paramilitarismo, donde el gobierno realice acciones que beneficien la población. A ese compromiso el ELN apuesta su voluntad y empeña su palabra.

 

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[*] Mecanismo de Veeduría y Verificación (MV&V): Integrado por Naciones Unidas, Iglesia Católica, Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Gobierno Nacional.

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