youtube.com/1964eln,
@eln_voces

vocesdecolombia@eln-voces.com
tu_voz@eln-voces.com

Treinta años sin Héctor Abad

Escrito por Emerson de Francisco

 

 

El mes de agosto tiene un saldo en rojo en lo referente a los magnicidios, de aquellos que desde diferentes esquinas y épocas, se enfrentaron a esa combinación terrible de clientelismo, paramilitarismo y narcotráfico que, a mediados de los años ochenta, empezaba a tomar forma en Colombia y que hoy ha capturado buena parte del país, solo por traer algunos casos, podríamos mencionar a Jaime Garzón, Luis Carlos Galán y Héctor Abad Gómez.

A juzgar por sus orígenes, Héctor Abad Gómez, era eso que llaman un “antioqueño de pura cepa”. Nacido en Jericó, un pueblo del suroeste antioqueño, en el seno de una familia de padre ganadero y madre dedicada a la educación católica de sus hijos. No obstante, a muy temprana edad, rompió los esquemas, se encamino a la medicina, dedicado a la salud pública, luego lo hizo impartiendo una cátedra abierta y crítica en la Universidad de Antioquia, cuando nadie se apartaba de la enseñanza magistral; por último, lo hizo defendiendo los derechos humanos al interior del Partido Liberal, cuando el clientelismo y las componendas políticas eran la única manera de ganar votos.

Dentro de los principales aportes y pensamientos de Héctor Abad Gómez, podríamos atribuirle que creía que el subdesarrollo es un estado de la mente y que la pobreza de la cultura era la causa, no el efecto, de la pobreza material. Así se ganó muchos enemigos, sobre todo jerarcas de la iglesia, terratenientes y políticos, que veían en sus ideas mansas una amenaza contra los valores sociales y religiosos de la sociedad antioqueña tradicional.

Si bien, dentro del libre pensamiento de Abad, fue dando bandazos para aparecer como objetivo de los gendarmes sin cabeza, que creen que la solución es acallar las voces disidentes a sangre y fuego; y su defensa de los derechos humanos, le costo la vida, podríamos afirmar que denunciar lo ocurrido con la desaparición de Omaira Montoya en 1977, inició la cuenta regresiva de su asesinato, el 25 de agosto de 1987.

Categoría: