Desde hacen un tiempo las organizaciones sociales y los ciudadanos de la clase popular, se han cansado de las injusticias,  de los altos costos de vida, el abandono estatal, de la pobreza; están cansados de vivir en un país sin oportunidades, donde la riqueza del pueblo colombiano es robada por una burguesía descarada  y cínica.

Cansado de tanto atropello por parte del Estado,  las organizaciones sociales y la ciudadanía en general  han salido a las calles a protestar por sus derechos. Luchas legitimas que el pueblo ha organizado para reclamar mejores condiciones de vida. No es posible que la oligarquía de este país siga llenando sus bolsillos con el trabajo honesto de la clase trabajadora del pueblo colombiano, que no cuenta con una salud digna, sin posibilidad de educar a sus hijos, sin vivienda y cada día mas empobrecida.

Por eso educadores, comunidades de Buenaventura, Chocó, Manaure, Barrancabermeja, indígenas y obreros se encuentra movilizados exigiendo respeto por sus derechos.

 

Un puerto olvidado

El pueblo de Buenaventura tiene todas las razones para salir a las calles, protestar y entrar en paro. Es inaudito pensar que uno de los puertos más importantes del país que genera billones de recaudo, su población no cuente con salud, educación, trabajo y ni siquiera tenga un acueducto.  Las comunidades bonaerenses son una muestra clara del abandono del Estado, que con sus políticas neoliberales ha dejado en olvido a esta población.

Políticas neoliberales que han sumido en la pobreza a las clases menos favorecidas, siendo la acumulación de capital más importante que la integridad de las personas. La contradicción muestra que el puerto más productivo económicamente de Colombia, es a la vez el más pobre. Se calcula que el 64% de la población urbana y el 91 % de la rural son considerados pobres, y que el 9,1 vive en condiciones de miseria.

No cuenta con un servicio de salud digno, pues el único hospital que posee no tiene la capacidad  y el nivel requerido para atender a toda la población. El gobierno viola el derecho a la vida, cuando se roba los recursos destinados a la salud, o se hace el ciego con esta problemática.

Buenaventura es un puerto olvidado que no tiene agua potable, a pesar de que es una región rica en fuentes hídricas. Cuenta además con una tasa de desempleo del 62% y el empleo informal llega al 90,3 según cifras del DNP. Como se puede ver, Buenaventura no solo ha quedado en el olvido, se sumerge cada día más en la pobreza absoluta. Por eso en las calles con organización y lucha las comunidades bonaerenses han decidido defender sus derechos, a pesar del incumplimiento de las promesas del gobierno y de la represión por parte de la policía, las comunidades del puerto y el pueblo colombiano “no se rinde carajo.”

 

Crisis en Manaure

La operación en las Salinas de Manaure se encuentran detenidas a causa de un paro que ya completa mas de 70 días. Las Salinas de Manaure empresa extractora de sal es la principal fuente de empleo de la alta y media Guajira, y de ella dependen más de 8.000 familias.

Los sindicatos que se encuentran en paro reclaman al gobierno, mejores condiciones salariales, estabilidad laboral, que se paguen los más de 4.500 millones que debe Sama y que se entregue a los trabajadores del sector publico la empresa.

Salinas de Manaure es una empresa con gran atracción para las empresas privadas y transnacionales, ya que tiene la capacidad de generar un millón de toneladas de sal al año, de las cuales 800.000 son consumidas en el país, y las otras  200.000 son exportadas. 

La lucha por la extracción de los recursos naturales en Colombia ha sido un tema de hace muchos años, los gobiernos locales, regionales y nacionales están empeñados en privatizar los recursos y las empresas publicas que quedan.  Es necesario seguir en la lucha por mejores condiciones de trabajo, la NO privatización de las empresas públicas, y la defensa de los recursos y el territorio.  Los primeros beneficiarios de las regalías que dejan estas empresas deben ser de los trabajadores, y de la población que se encuentran a sus alrededores.

 

Barranca se moviliza

Ciudadanos de diferentes sectores y la USO (unión sindical obrera) se movilizaron en la ciudad de Barrancabermeja para pedir el plan de modernización de la refinería que fue suspendido en el 2016 por  Ecopetrol.

La protesta del sindicato y la ciudadanía tienen como objetivo evitar que la petrolera chatarrice el complejo. La población  pide  que se actualice los equipos de trabajo y tecnológicos con los que cuenta la planta de refinería y evitar con esto, que sea cerrada.

Aunque Ecopetrol ha dicho que esto no sucederá, tampoco ha sido claro en anunciar los tiempos en que se hará la modernización. Para Barrancabermeja es de vital importancia que la planta siga funcionando, ya que atraviesa una crisis reflejada en el desempleo y la baja inversión, y el cierre lo que haría es agudizar mucho más esta problemática. 

Por ello la ciudadanía y los sindicatos han insistido en la pronta modernización de la planta, y han empezado a recoger firmas a través de un comité cívico popular para realizar un cabildo abierto que permita  una posible parálisis de todas las actividades en el puerto petrolero.

El pueblo colombiano empieza a levantar su voz y su mano en contra de este gobierno burgués que hace promesas que nunca cumple. La movilización, la protesta, los paros, la huelga, la pelea en las calles,  son las herramientas que tiene el sector social y popular  para hacer valer sus derechos. Es necesario seguir sumando más fuerzas populares, para la obtención de verdaderos cambios estructurales que permitan a la clase popular obtener mejores condiciones de vida.

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