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Con Décadas de Deuda Histórica por Fin Llego el Estatuto de la Oposición

Escrito por Gabriel Antonio Gaitán

El Gobierno Popular inspira su política en una premisa artificialmente negada por algunos: la existencia de clases y sectores sociales con intereses antagónicos y excluyentes, y la existencia de un nivel político desigual en el seno de una misma clase o sector.

Salvador Allende

 

La clase política tradicional ha establecido como su forma de gobernar y mecanismo para mantenerse en el poder la exclusión política; que se manifiesta en  la persecución a todos aquellos que se opongan a su programa de gobierno, todo movimiento que busque levantarse en contra el régimen de turno así sea de manera legitima y legal es marginado de la contienda política mediante dispositivos judiciales y agentes de violencia abierta y encubierta. Esta táctica viola las bases fundamentales de la Democracia como lo son la participación, las libertades de pensamiento y el derecho al disentimiento, esto con el fin de evitar la existencia legal de organizaciones de oposición.

Lo anterior explica porque a pesar de los esfuerzos de movimientos populares, organizaciones sociales y partidos políticos la oligarquía colombiana siempre se negó a discutir la reglamentación de la oposición y a enfrentarse con verdaderos contradictores en la disputa electoral y el ejercicio del poder político.

En 17 reuniones entre el Gobierno, sus partidos de coalición y los partidos de la oposición e independientes junto a voceros del Congreso de los Pueblos y la Marcha Patriótica se discutieron propuestas e ideas con el fin de concertar un texto sobre el Estatuto de la Oposición que fue presentado por el Ministro del Interior Juan Fernando Cristo al Congreso de la República para ser aprobado por la vía del “fast track” pues la creación de dicho estatuto fue uno de los compromisos del  Acuerdo de la Habana.

Luego de 26 años de mandatada la creación del estatuto de la Oposición por la Constitución de 1991 por fin se logra una propuesta concertada entre partidos y movimientos políticos de diferentes tendencias que fue aprobada por el Senado y se encuentra a la espera de la conciliación de textos entre este y la Cámara para ser firmada por el ejecutivo y puesta en marcha como ley de la República.

El texto aprobado por el Senado contempla algunas garantías para el ejercicio de la oposición e izquierda. Siempre y cuando se declaren como tal; solicitando a  las agrupaciones políticas una vez iniciado el periodo de gobierno manifestar su posición frente a ese gobierno ante el Consejo Nacional Electoral.

Con esta ley se creara una partida  adicional  al Fondo Nacional de Financiación Política equivalente al 5% del financiamiento permanente de los partidos y movimientos políticos que estará destinada a las organizaciones, partidos o grupos  declarados en oposición al gobierno.

En cuanto al acceso de los medios de comunicación se permitirá a la oposición controvertir lo que diga el jefe de Estado con el mismo tiempo y en el mismo horario 48 horas que  realice una alocución y esta sea transmitida por los medios de comunicación que usan el espectro electromagnético, solamente en tres oportunidades por año.

En cuanto al Senado los partidos de oposición  podrán proponer el orden del día de la sesión de la plenaria cinco veces por cada período legislativo, incluyendo debates de control político.  El texto enfatiza en la penalización de miembros que sin justa causa se retiren o no asistan a estas sesiones con sanciones económicas y disciplinarias pues lo recurrente en este tipo de plenarias es que no prosperen por la inasistencia de los congresistas.

Aunque la reglamentación de estas medidas es un avance significativo para el ejercicio de la política; en  nuestro país aun estamos lejos de vivir en  una autentica democracia, pues estas medidas no son mas que el p'rimer paso de un largo camino que debe ser acompañado de una reforma al sistema político que si bien ya esta en la agenda de algunos políticos y sus partidos la finalidad sigue siendo la misma continuar imponiéndose en el poder.

Este estatuto debe ser acompañado por una reforma al sistema político que contemple la financiación plena de las campañas electorales por parte del estado, una institución independiente que en muchos países se denomina cuarto poder, umbrales justos para los partidos de izquierda y alternativos que no cuentan con grandes maquinarias de publicidad electoral y especialmente con mecanismos directos para la participación de las mayorías en los destinos de la nación.

Sin duda que esta reforma al igual que el estatuto de la oposición no será producto del respeto a las reglas de la democracia y la toma de conciencia por parte de la clase política tradicional sino una victoria de la organización y la movilización popular como cualquier otra medida en beneficio de las mayorías.

Por ello reiteramos la urgencia de un gran dialogo nacional que permita con la mas amplia participación de la sociedad debatir y acordar este y otros temas fundamentales para una nueva nación. Los colombianos estamos cansados de una política degrada, corrupta y manipulada por las castas de siempre al servicio del imperialismo y el capital transnacional por ello solo de nosotros depende definir las reglas de la contienda electoral y la gobernabilidad de nuestro país, llego la hora del poder para el pueblo.

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