Es lastimosa la situación que viven 60 mil Madres Comunitarias en Colombia. Mujeres que cumplen uno de los roles mas importantes de la humanidad, como el de educar, alimentar y criar los hijos de las y los colombianos.

Ellas no cuidan los hijos de la burguesía, dejados al cuidado de una niñera. Ellas cuidan los hijos de la clase popular,  de padres que deben salir a trabajar todos los días para poder sobrevivir, en su mayoría padres desempleados, o  que viven del rebusque. Ellas son las madres de las y los colombianos de los sectores mas empobrecidos y excluidos, que  son la mayoría de la sociedad.

Esta es una oligarquía sin madre que quiere desconocer el fallo que otorga derechos salariales y de prestaciones de salud a las Madres Comunitarias.  Derechos que ellas han venido ganando a través de la movilización y la protesta social.

 

Incumplimiento de leyes que favorecen al pueblo

La Corte Constitucional en reiterados fallos, ha señalado la ilegalidad en que se encuentran las trabajadoras y trabajadores, que prestan servicios al Estado por medio de terceros o contratistas.

En las Sentencias 614 del 2009 y 171 del 2012 la Corte Constitucional ordenó enganchar de manera directa, a todos los trabajadores que desarrollan actividades laborales con el Estado. Por ello a través de una Acción de Tutela, 106 Madres Comunitarias demandaron al Estado, exigiendo que el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), las vincule laboralmente, por medio  de un contrato legal.

En el Congreso de la república tramitaron una ley, que reconoce a las más de 60 mil Madres Comunitarias, como trabajadoras estatales, quienes tienen bajo su cargo a unos 800 mil menores de edad. Como era de esperarse el gobierno neoliberal de Santos, objetó de inmediato esta ley, por considerarla “inviable” en términos económicos. 

 

La lucha de las Madres Comunitarias

Por largos años las Madres Comunitarias que trabajan en el programa de Hogares Comunitarios, han dado una lucha constante por el reconocimiento de sus derechos fundamentales, como son; un salario mínimo, prestaciones de salud y la posibilidad de una pensión. Condiciones mínimas para que un trabajador y trabajadora colombiana puedan subsistir.

Además exigen ser contratadas directamente por el ICBF y no por intermediarios, que terminan por robarse el fruto de su trabajo. Intermediarios que no solo los roban, sino que también contratan a miles de trabajadoras en condiciones precarias, sin prestaciones de salud, por medio de contratos tramposos.

Este régimen neoliberal obliga al recorte de personal en todos los sectores; por medio de políticas de creación de mano de obra barata, ya que al no encontrar posibilidades de trabajo, las personas deben someterse a todo tipo de abusos, convirtiendo a la población en esclava. No la esclavitud de los grilletes, es la nueva esclavitud, donde los grilletes son la necesidad.

Es necesario que el pueblo se solidarice con la lucha de las Madres Comunitarias, y que sume masivamente a las iniciativas de organización y movilización ciudadana, ya que esta es la única forma que tiene el pueblo para ser escuchado. La protesta, la organización y la lucha social son las únicas herramientas que quedan, para hacer justicia y hacer cambiar la correlación de fuerzas a favor del pueblo; que en últimas debe ser quien decida sobre el rumbo que debe tomar el país, y no la minoría atornillada en el gobierno.

Creemos firmemente que debe ser el pueblo unido y organizado, quien tiene todas las posibilidades de hacer una revolución social, que cambie estructuralmente las políticas de este país.

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