youtube.com/1964eln,
@eln_voces

vocesdecolombia@eln-voces.com
tu_voz@eln-voces.com

Colonialismo Inversionista

Escrito por Lucía Serrano

La apertura económica y la inversión extranjera la impusieron en Colombia como el supuesto salvavidas contemporáneo, pero detrás de estos se oculta la intención foránea de apropiarse de nuestras tierras y derechos, con la naturalidad de quien sigue considerando de su propiedad este territorio.

 

Imperialistas de cuna rica

Como en la época en que el imperio español buscaba El Dorado, para enriquecerse a costa de las bondades de este territorio y el engaño y masacre de los pueblos indígenas, en la actualidad sus descendientes ejecutan lo mismo desde empresas transnacionales. Ahora no solo buscan oro, sino que además de las empresas minero-energéticas, se involucran en empresas de servicios públicos, de telecomunicaciones, etc .

Antes fueron los ladrones y asesinos recién salidos de la cárcel, los que llegaron a nombre de España a estas tierras, ahora son los "ladrones de cuello blanco! los que nos asaltan a bordo, no de barcos sino de empresas transnacionales. El principio de expropiación sigue siendo el mismo, la explotación de un mundo donde a bajo costo obtienen altas riquezas, y sobretodo donde sus pobladores son tratados como seres inferiores, que no tienen la capacidad de descubrir el engaño y rebelarse frente a los opresores.

La supuesta inferioridad de la raza indígena, fue el pretexto para someter o aniquilar a los pueblos originarios de nuestra América, ahora la intervención en nuestros países se intenta camuflar con la mentira piadosa que lo hacen para salvarnos del subdesarrollo. Las empresas españolas siguen creyendo como sus antepasados que es posible seguir colonizando este territorio, aliarse con las élites vende patria y robar al conjunto de los colombianos, sin ningún obstáculo.  

 

El despojo de lo humano

En España se acusa al Partido Popular (PP) del actual presidente Mariano Rajoy, de desfalcar 23 millones de euros a los españoles, a través de la empresa Canal de Isabel II. Esta empresa a través de su filial Inassa ha actuado durante más de 20 años en Colombia, robando a los colombianos, por medio del pago de comisiones ilegales.

El escándalo de Metroagua en Santa Marta que tiene en la actualidad pagando tarifas exorbitantes a los samarios por agua sucia y ocasional, tiene como principal responsable a Inassa. Santa Marta pasó de tener 28 por ciento de las acciones a tener solamente el 2 por ciento de Metroagua, con complicidad de la oligarquía criolla. Solo la Corte Constitucional pudo frenar el caos de la prestación del servicio que tenía al borde de la enfermedad a los samarios, pero con la solución a medias de abrir un nuevo concurso para operadores privados, para que sigan haciendo lo mismo.

Lo mismo sucede en 16 municipios de la Costa Atlántica, donde Inassa tiene acciones a través de la empresa Triple A que entre otras opera el acueducto y el alcantarillado de Barranquilla con el 83 por ciento de las acciones, donde hace las mismas estafas. Los servicios públicos de la Costa, no sólo están en venta sino que dejaron de ser considerados derechos y bienes vitales, sin importarle a los nuevos colonialistas en asocio con la oligarquía criolla el desfalco, la enfermedad y la muerte que producen.

 

Romper el cerco colonial

Lo sucedido con Inassa y Triple A en Colombia, se repite en varios países de Latinoamérica, como Ecuador, República Dominicana, Panamá, Brasil, México, Venezuela y Haití. Lo que demuestra que Latinoamérica sigue siendo considerada por el Viejo mundo, como continente reservado para la expropiación de recursos naturales y bienes públicos, además del robo directo del erario público. 

El cerco colonialista español se evidencia en las operaciones no solo de servicios públicos colombianos, sino en los casos de corrupción más sonados, como las obras de ampliación de la Refinería de Cartagena (Reficar) y Electricaribe. La barbarie transnacional utiliza los aparatos represivos de los países imperialistas de Norteamérica, Europa y Asia, para consumar la expropiación en el resto de países del mundo.

Sólo la unidad y la movilización latinoamericana son el camino correcto para romper el cerco colonialista. Cuando las elites latinoamericanas giran a favor del neoliberalismo y la derecha continental se posiciona, los pueblos de este continente debemos encontrar en la lucha social y política liberadora, el camino que permita brindar una alternativa posible y necesaria al saqueo histórico de nuestros pueblos.

Categoría: