Se empiezan a configurar alianzas y coaliciones de cara a las próximas elecciones. El panorama político-electoral para el 2018 debe tener como base las preocupaciones por la defensa de la paz  y la lucha contra la corrupción. 

De lo que están seguros los líderes sociales y políticos que ya están generando convergencias, ya sea para disputar las elecciones o hacer control social al gobierno, es que hay que hacerle frente a las élites tradicionales. Es tanta la descomposición del Estado Colombiano que es inevitable tomar partido en la defensa del país.

La legitimidad de la oligarquía es tan baja, que la sociedad ve en riesgo el proceso de paz y ve urgente  colocar freno al desfalco estatal, por lo que cada vez se hacen mas necesarias las alternativas políticas.

Coinciden estas coaliciones en que las élites se encuentran desprestigiadas, divididas y la construcción de una Tercería que se deslinde del Santismo y el Uribismo tiene grandes posibilidades y no dejar  el destino del país en esas manos.

El surgimiento de una coalición  liderada por el partido verde- Antonio Navarro, Claudia Lopez, Sergio Fajardo- y a la que convocan a Gustavo Petro, Jorge Enrique Robledo y Piedad Córdoba además de movimientos ciudadanos, se plantea como principal batalla la lucha contra la corrupción.

Navarro ha señalado que se trata de hacer una coalición de centro-izquierda, que se proponga un gobierno de cambio y no de transición. La idea de centro-izquierda tiene la intención de generar una convergencia mas amplia que las que históricamente han generado los sectores alternativos, planteamiento que se inscribe dentro del postulado de convergencia democrática que plantea  transformar al país.

El postulado de un gobierno de cambio en vez de un gobierno de transición, es un buen inicio en el camino señalado por el ELN en cuanto que la izquierda y los sectores democráticos deben confluir en la disputa por un nuevo gobierno de nación, paz y equidad.

Un espacio de convergencia en nuestra visión no debe hacer un cálculo meramente electoral para escoger a sus candidatos. Sería una buena señal para quienes hoy inician estos esfuerzos de convergencia, que depositaran su confianza en la sabiduría del pueblo, para que mediante la participación en una consulta popular, se eligiera un candidato único que represente los intereses de las mayorías nacionales.

Así mismo es definitivo que se acoja y de participación a todos aquellos que quieren que el país cambie de forma y no de fondo. Es importante que se asuma la solución política como bandera pues tanto la solución política a la guerra (conflicto armado) con reales transformaciones como la lucha contra la corrupción, son parte de un programa alternativo de gobierno para ponerle fin a la hegemonía de un  gobierno de la oligarquía.

A la par de este escenario ha surgido la iniciativa Unión Por la Paz, compuesta por personalidades como Ernesto Samper, León Valencia, María Cecilia Botero, Gonzalo Restrepo y Sergio Cabrera, cuyo objetivo principal es defender la implementación del proceso de paz comprometiendo a las autoridades locales y a organizaciones sociales.

La iniciativa que busca fomentar espacios de participación alrededor del tema de paz, cuenta con sectores académicos y sociales que también buscan deslindarse de las élites tradicionales, generar desde la ciudadanía una garantía de la implementación del proceso y la transición en los años venideros.

Como ELN saludamos estas iniciativas y llamamos a la unidad de todos quienes queremos abrir caminos para iniciar las transformaciones de fondo que el  país requiere con urgencia. La posibilidad de un cambio de gobierno está en las manos de la unidad de las autenticas alternativas que se deslinden de las oligarquías tradicionales.

La construcción de una Tercería que se desmarque del Santismo y del Uribismo,  y ponga en el centro las necesidades de la sociedad mas excluida, entre ellas la lucha contra la corrupción y la construcción de una paz auténtica, es una tarea que requiere la altura política de todos aquellos que ya han iniciado el camino de convergencia.

Invitamos a todos los sectores, organizaciones y personalidades a que pongan en prioridad política las transformaciones que Colombia requiere, por encima de los sectarismos. La consolidación de una Tercería hacia el 2018 debe contar no solo con el esfuerzo de los partidos políticos, sino también de la academia y la sociedad, todo el país junto en este noble propósito de erradicar la vieja tradición politiquera y cleptocratica nos permitirá avanzar a esa Colombia en paz que todos soñamos.

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