youtube.com/1964eln,
@eln_voces

vocesdecolombia@eln-voces.com
tu_voz@eln-voces.com

236 Años de una Insurrección Que Continua

Escrito por Gabriel Antonio Gaitán

"Ni un paso atrás, siempre adelante, y lo que fuere menester, que sea"

José Antonio Galán

 

La insurrección de los Comuneros es hoy un capitulo olvidado de la historia colombiana, de alguna forma cumpliendo el mandato colonial de olvido y repudio a los alzados en armas del siglo XVII y por conveniencia a la hora de protagonizar la construcción de la república en el periodo independentista por parte de las elites y castas familiares que aun ostentan el poder en nuestro país.

Quienes por necesidad de enmascarar sus intereses de clase han orquestado una versión de la historia donde los desposeídos del común no figuran como protagonistas de su propia liberación, sino como benefactores de de la mano piadosa de poderosos que comparten su sabiduría y riqueza. Tal mentira es el caso de la independencia ante la invasión colonial de España que pretende contarse a partir del 20 de julio de 1810 con el rimbombante escandalo del florero y la revuelta de la elite criolla.

En honor a las Manuelas y Galanes que forjaron la identidad nacionalista de una patria gobernada para las mayorías la lucha por la independencia debe partir del 16 de Marzo de 1781 y bajo la  Unión de oprimidos contra opresores  grito del ejercito insurrecto de los comuneros.

 

La Ruta Comunera

Para 1781 en todo el territorio de la Nueva Granada se vivía en medio de tensiones, inconformidad y malestar general a causa del la desigualdad entre las elites dueñas de la tierra y las clases populares, el condicionamiento a la producción de tabaco y aguardiente, el incremento y creación de nuevos impuestos como la armada de barlovento y la burocracia del gobierno español.

Estas condiciones desembocan en una crisis social que tiene su máxima expresión en marzo de ese mismo año en la provincia de Santander donde en una revuelta popular Manuela Beltrán rompió el edicto que anunciaba las nuevas contribuciones mientras gritaba: "viva el rey y muera el mal gobierno. No queremos pagar la armada de Barlovento"; evento que permitió la posterior organización y creación de la junta y ejercito del común que planteo en un primer momento la reforma a los impuestos comerciales, la propiedad de la tierra y control político por parte de los Americanos.

Con el propósito de marchar a Santa Fe se reúnen mas de 4 mil comuneros provenientes del Socorro, Simacota, Mogotes y Charalá bajo las ordenes de Juan Francisco Berbeo, regidor del cabildo de Socorro, quien fue elegido como general en compañía de otros  santandereanos, como Salvador Plata, Antonio Monsalve y Francisco Rosillo. A su paso  en cada pueblo recibían el apoyo de las gentes, que se unían a la causa y se enlistaban en el ejercito insurrecto con palos, machetes y demás elementos de los labriegos usados como armamento popular. Logrando llegar hasta Zipaquira a unas cuantas horas de la capital del reino.

 

Un Método Histórico

Ante la inminente caída de la corona las autoridades de Santafe nombrar una comisión especial para negociar con los comuneros, integrada por el oidor Vasco y Vargas, Eustaquio Galavís, alcalde de Santafé y el arzobispo Antonio Caballero y Góngora. La mision de esta delagación consistia en detener el avance de las tropas insurrectas y lograr la dispersión del movimiento comunero.

Es así como surgen las capitulaciones de Zipaquira  documento que consagra las peticiones del movimiento Comunero entre las que se destacan la defensa de las tradiciones jurídicas de los pueblos, la supresión y rebaja de impuestos, la libertad de cultivos, el libre comercio del tabaco, el mejoramiento de caminos y puentes, el acceso de los americanos a los altos puestos administrativos, la devolución de los resguardos a los indígenas, la devolución de las salinas a los indios y la supresión del cargo de visitador. Acordado y firmado por las dos partes.

Sin embargo y como es costumbre de los poderosos incumplir su palabra las capitulaciones fueron

anuladas poco tiempo después por el virrey Manuel Antonio Flórez quien ordeno la persecución de los lideres comuneron a excepción de Francisco Berbeo, quien fue nombrado Corregidor de San Gil y del Socorro luego de jurar  fidelidad al rey.

 

Ante el Incumplimiento La Rebeldía

Al enterarse de la traicion de Berbeo y el incumplimiento del virrey José Antonio Galán junto a otros capitanes comuneros como Lorenzo Alcantuz, Isidro Molina y Manuel Ortiz deciden reorganizar y radicalizar el movimiento para continuar la lucha por la liberación.

Galán al mando de veinte mil soldados insurrectos emprende una campaña por los pueblos del valle del Magdalena en contra de las autoridades españolas. libera a los negros esclavos y motiva a los indios a rebelarse contra el gobierno para recuperar las tierras de los resguardos y no pagar impuestos.

Entre sus acciones mas destacadas esta la derrota al  alcalde de  Guaduas José Acosta, en Villeta logra repartir las tierras y los bienes de los principales señores entre los pobres, en la mina del "Mal Paso" libertó a los trabajadores esclavizados, ejecuta la toma de  Ambalema, ciudad que convierte en el centro de sus operaciones militares desde donde  organiza su ejercito y envía capitanes revolucionarios con comisiones al Espinal, Tocaima, Coyaima, Purificación y otras regiones.

El ejercito español decidido a acabar con todo brote de insurrección despliega una campaña en contra de Galán y sus capitanes comuneros, la estrategia de la corona es no combatir a las tropas insurrectas pues temen una derrota por su considerable numero y en cambio se centran en la difamación y persecución de sus lideres para escarmentar y disolver el movimiento.

Luego de su captura el el 13 de octubre de 1781 real audiencia de santafe proclama la infame sentencia mas despiadada en la historia de este territorio que actualmente llamamos Colombia "Condenamos a José Antonio Galán a que sea sacado de la cárcel, arrastrado y llevado al lugar del suplicio, donde sea puesto en la horca hasta cuando naturalmente muera; que, bajado, se le corte la cabeza, se divida su cuerpo en cuatro partes y pasado por la llamas (para lo que se encenderá una hoguera delante del patíbulo); su cabeza será conducida a Guaduas, teatro de sus escandalosos insultos; la mano derecha puesta en la plaza del Socorro; la izquierda en la villa de San Gil; el pie derecho en Charalá, lugar de su nacimiento; y el pie izquierdo en el lugar de Mogotes. Declarada por infame su descendencia, ocupados todos sus bienes y aplicados al real fisco; asolada su casa y sembrada de sal, para que de esta manera se dé olvido a su infame nombre y acabe con tan vil persona, tan detestable memoria, sin que quede otra que la del odio y espanto que inspira la fealdad del delito". Lorenzo Alcantuz, Isidro Molina y Manuel Ortiz corrieron con la misma suerte que su lider.

Hoy 236 años después nos preguntamos si la Oligarquia ha cambiado sus métodos para mantenerse en el poder y con toda seguridad podemos afirmar que no pues la táctica de negociar y desconocer, los escuadrones paramilitares, el señalamiento y la condena a las justas luchas del pueblo siguen siendo sus métodos para acallar a un pueblo que lleva la semilla de la insurrección en su sangre.

Y si ellos no han cambiado nosotros tampoco y es por eso que en nuestros corazones elenos sigue vibrando el recuerdo de  Manuela Beltrán , José Antonio Galán y  los Comuneros, convencidos que la insurrección continua por una patria para las mayorías seguimos firmes en la consigna Ni un Paso Atrás Liberación o Muerte.

Categoría: