youtube.com/1964eln,
@eln_voces

vocesdecolombia@eln-voces.com
tu_voz@eln-voces.com

Lo Popular de la Cultura en Colombia

Escrito por Juan Pueblo / FUCGVV

"Y si es en la cultura donde surge el peligro

es en la cultura donde tiene que estar la salvación".

(William Ospina - El dibujo Secreto de AL)

 

A comienzos del año Juan Manuel Santos en gesto simbólico ordenó la búsqueda de los restos del sociólogo y comandante guerrillero Camilo Torres Restrepo, aduciendo que era "para que pudiéramos continuar en ese proceso de terminar esta guerra, de reconciliarnos todos los colombianos". Los despojos del fundador y principal dirigente del Frente Unido no son exclusividad de la familia Torres Restrepo, sino que por su acción de vida y su Amor Eficaz -diría el mismo Camilo-, ellos son patrimonio de la cultura popular colombiana.

 

Guerra contra los líderes soberanistas

Lo chocante no es la mentira, el embuste o la actitud fariséica y calculadora de Santos, es más bien el cinismo y el oportunismo rampante de irse a San Vicente de Chucurí, Santander, en donde comenzó la gesta histórica del ELN, a tratar de usurpar su validez simbólica y a confundir la capacidad de lucha, que históricamente esta tierra le ha mostrado al pueblo colombiano. Actitud que no se corresponde con una disposición integradora o de sincera pertenencia nacional, como debería ser por principio humanístico o antropológico, que fue la "sensación" que quiso vender Santos.

La postura neofascista contra los íconos, valores, imágenes, consignas, literatura, musicalidad, gastronomía o conceptos propios y construidos dentro de lo que podríamos identificar como cultura popular, no es exclusiva del Gobierno santista; ha sido una tradición clasista de la burguesía en este país y en Latinoamérica. Macrí en Argentina al tomar el gobierno ordenó sacar del salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada, las imágenes de Perón y el Che. En Venezuela, Ramos Allup el presidente derechista de la Asamblea Nacional, maltrató e hizo sacar del interior de esta sede los cuadros de Hugo Chávez y del renovado Bolívar.

Estas élites lo hacen por control social y conveniencia politiquera, por la pedante costumbre de corromper o cooptar toda noción de belleza, que no les sea funcional ideológicamente. Esto es otra forma de invisibilizar la memoria colectiva de las y los otros, así como de imponer y perpetuar su modelo socio-cultural.

 

La ofensiva de la derecha criolla

De ejemplos está abarrotada la geografía Colombiana: El ritmo Vallenato, les fue importante cuando lo pudieron comercializar; la Chicha la acabaron porque necesitaban imponer la cerveza; el Maíz dejó de ser cultivo y memoria de los campesinos, para ser jugoso negocio de las multinacionales; la imágen de Gaitán surgió en un billete de bajo valor nominal, sólo tras muchas exigencias y trámites, y ni hablar de la desaparición de Nariño, La Pola o el Cacique Calarcá de la moneda nacional. Los indígenas y los negros, siendo un gran porcentaje de la población y siendo constructores de extensos territorios del país, sólo ocupan estadísticas, cuentan para transacciones electorales y no pueden figurar como aspirantes a la Presidencia.

Hace poco el Consejo de Bogotá se negó a dejar en su recinto un cuadro con la figura de Carlos Pizarro León Gómez y eso que estaba aprobado por Ordenanza. Antes, otros concejales peñalosistas neoliberales ya habían negado la posibilidad de cambiar el insulso nombre de la "Plazoleta de las Nieves" en el centro de la capital, por el de Eduardo Umaña Mendoza, el asesinado abogado defensor de derechos humanos.

Asimismo ha pasado con el billete de cien mil pesos - recién sacado a circulación -, la imagen que aparece es la del oligarca Carlos Lleras Restrepo, para recordarnos cuál es la cara del poder. En cambio, dejaron en la penumbra del papel un verso del poeta comunista quindiano Luis Vidales. Y al Macondo de Gabo lo llenaron de tantos dólares, que de Aracataca olvidó sus dolores.

 

Cultura popular versus industria cultural

Por esto preguntarse hoy ¿Qué pasa con la cultura popular en Colombia?, es tratar de adentrarnos en el alma nacional y no como espejo folclórico, sino como raíz ancestral y proceso histórico, que aunque ha sido estudiado por académicos e historiadores, desde la década del 20 del siglo anterior; seguimos atados a un reduccionismo clasista que explica y mira el saber, la creatividad y el arte popular, como una imberbe y pueril producción. Una estética artística y humanística que no sólo ha sido violentada por el consumismo, sino que ha sido manipulada y utilizada comercialmente, hoy con mayor intensidad a través del crecimiento urbano, las nuevas tecnologías de la comunicación y la mentalidad neoliberal.

Incluso o paradójicamente la Revista de Indias, publicada por el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, reconoce que:

"La cultura de un país no reside tan sólo en las pacientes obras de los eruditos, ni en las obras aquilatadas de los artistas minoritarios. Es en el subsuelo de la sensibilidad colectiva en donde puede hallarse la más auténtica fisonomía de los pueblos. Y es precisamente la riqueza, densidad y hondura de esa, que podemos denominar capa vegetal del espíritu nacional, la que da la mejor medida del genio de una nación".

 

No aparece en los Planes

Hacia este esfuerzo han apuntado en Colombia, los trabajos de sociólogos como Orlando Fals Borda y Camilo Torres Restrepo, entre otros(as); sin que el régimen dominante con su hegemonismo cultural e inflexibilidad política haya permitido que sus investigaciones sean herramienta y estímulo para que las comunidades de las regiones muestren y reecuentren sus costumbres, talentos, esperiencias y conocimientos.

Además es cierto, que no es sólo la centralidad la que segrega y sataniza el arte y la imaginación popular, igual es la ignorancia, el desinterés y la corrupción de las administraciones locales, que como en el caso de Cúcuta y Norte de Santander, no proyectan suficiente presupuesto en sus Planes de Desarrollo. En las supuestas 29 mega obras del Plan "Sí se puede progresar", diseñado para Cúcuta 2016-2019, por valor de 748 mil millones de pesos, del alcalde César Omar Rojas -testaferro del paramilitar Ramiro Suárez-, no aparece un sólo peso para la Cultura Popular. Asimismo, en el supuesto Plan departamental "Un Norte productivo para todos", sólo hay un listado de retórica barata,antes que compromisos serios y cuantificables en este aspecto.

La Cultura Popular, otra tarea urgente y camino para la participación y renovación hacia la Nueva Colombia; si queremos con auténtica sinceridad, dejarle a las generaciones futuras un país soberano, integrado, en paz y con justicia social.

 


Notas:

  • Cuadro de Carlos Pizarro Homenaje: Polémica en concejo Bogotá/caracol.com.co/2016/04/28.
  • Presupuesto para cultura es de $2.400 millones/Viernes, 29 Enero 2016/Periódico La opinión.com
  • Revive el misterio de los restos del cura guerrillero Camilo Torres/18 de enero de 2016/eltiempo.com
  • República liberal y Cultura Popular en Colombia, 1930-1946./Renan Silva.
  • Reflexiones sobre la Cultura Popular. Renán Silva/Grupo de investigaciones en Historia, Cultura y Sociedad/Universidad del Valle, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas –Centro de Investigaciones, CIDSE.
  • Un comunista en el billete de $100 mil/Semanario Voz, El Espectador, El Colombiano/2016-03-30
  • Personajes que repiten su presencia en los billetes colombianos/el tiempo.com/2016-03-30
  • Lo bueno y lo malo de la cultura en 2015/la opinión.com/2015-31-28.
  • Así ordenó Ramos Allup el retiro de los cuadros de Chávez/ultimasnoticias.com.ve/2016-01-07
  • El uso de símbolos indígenas en la invención de la identidad nacional/Nelly García Gavidia/Unidad de Antropología, Facultad Experimental de Ciencias. La Universidad del Zulia.
  • Macri ordena retirar de la Casa Rosada cuadros de Perón y el Che/Telesur.com/2016-05-02-
  • La violencia en Colombia, Bogotá, Universidad Nacional/ Editorial Iqueima/Autores: Germán Guzmán Campos, Camilo Torres Restrepo, Orlando Fals B y Eduardo Umaña Luna. 1962.
  • La educación en Colombia: Bases para su interpretación sociológica Bogotá, Universidad Nacional, Facultad de Sociología. 1962/Orlando Fals Borda.
  • La comunicación de las ideas entre los campesinos colombianos, Bogotá, Universidad Nacional/ Orlando Fals B/1962.
Categoría: