Peligro de una Conflagración Nuclear: Militarización del Este Asiático

El teatro de guerra más espinoso, es el de la península asiática. Ya que es en ese importante punto del planeta donde se dan las condiciones para que cualquier aventura bélica de los Estados Unidos degenere en una confrontación con características nucleares. Aquí están presentes seis de los nueve países que poseen armas nucleares: Rusia, China, India, Pakistán, Norcorea e Israel.

El indómito Corea del Norte, fue elevado por los gobiernos norteamericano como latente peligro para la seguridad nacional estadounidense y amenaza del mundo y con este falso motivo ha logrado imponer todo tipo de sanciones contra la República Democrática de Corea, con la aceptación incondicional de casi 195 países.

El conflicto entre las dos coreas en particular, le permite a los distintos gobernantes de los Estados Unidos reafirmar y profundizar la división de las dos coreas, sembrar de bases militares todo el este y el pacifico asiático, justificando la ocupación militar de Japón y Corea del Sur.

Dos hechos en el panorama internacional reciente agravaron la situación en la Península Coreana. Una fue el hundimiento del Cheonan barco insigne de la marina sur coreana en el marco de maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y las fuerzas armadas estadounidenses. Para los expertos fue un misil gringo quien lo hundió. La segunda fue que el 12 de diciembre de 2012, para conmemorar los 100 años del nacimiento del fundador de la república Kim Il-sung, Corea del Norte lanzó al espacio un satélite artificial denominado Kwangmyongsong, para monitorear su sistema agrícola.

De estos dos motivos se agarró EE.UU y consiguió la sanción de Corea del norte por la asamblea general de las Naciones Unidas logrando que, 195 países miembros se adhirieran a Washington, en su condena a la RPDC, a excepción de Cuba y Bielorrusia. A la vez el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobaron, por unanimidad, la resolución 2087 y 2094 destinada a recrudecer el bloqueo económico y financiero impuesto a Corea del Norte desde hace ya más de 60 años. Como consecuencia de todo esto el gobierno norcoreano canceló el armisticio de 1953 el 11 de marzo del 2013.

NorCorea justificó su programa nuclear considerándolo una medida de defensa propia, con la que garantizaba su soberanía, contra las políticas de agresión de Estados Unidos que ha llevado a que haya realizado pruebas atómicas sin tener en cuenta las restricciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

 

EE-UU con la pistola en la nuca del Dragón

Satanizar a Corea del Norte le permite a Estados Unidos, no sólo mantener su presencia en la región, sino afianzarla. Recordemos que en su Estrategia de Seguridad Nacional el continente de Asia es prioritario. En ese contexto, la amenaza coreana justifica el sistema de bases militares en Asia Pacífico y el de defensa antimisiles estadounidense en el océano Pacífico instalando en la base de la isla japonesa de Guam; la denominada Terminal de defensa de Alta Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés), considerado el sistema de defensa antimisiles con máxima tecnología de punta, y más completa del país.

Al inicio del segundo gobierno de Barack Obama fue creado por el Pentágono el plan Eje Asiático que significa el inicio de la política de contención militar contra China y el traslado de las prioridades geoestratégicas occidentales del Medio Oriente al Pacífico asiático. Al tiempo que despliega y demuestra en los mares cercanos del gigante asiático todo su poderío militar.

A partir del 2015 China y Rusia llegaron a un desarrollo potencial integral, difícil de confrontar por el imperialismo norteamericano y actualmente le genera una terrible inseguridad geoestratégica. Esto constituye la prioridad de los Estados Unidos buscando en este momento desisivo contenerlos, para más tarde en lo posible destruirlos y en especial a China por su gran poderío económico. Para eso Estados Unidos, aumenta su presencia militar y económica en la región del Pacífico Asiático con un incremento de maniobras militares en la región.

Las amenazas a Rusia y China son múltiples en distintas fronteras. El hecho de que las fronteras de China están militarizadas, el mar del sur de China, el mar Amarillo, la frontera con Afganistán y el estrecho de Taiwán es en cierta forma una amenaza que busca disuadir a China.

 

La posibilidad de una confrontación es real

Los diálogos a seis bandas entre las dos coreas, el Japón, Estados Unidos, Rusia, China y Alemania están bloqueadas por el gigante del norte, quien incumple y sabotea todos los acuerdos, provoca las tensiones y los desacuerdos entre el norte y el sur, impide el avance hacia la reunificación de la península. Lo que ha quedado en evidencia es que Washington no está preparado para una reunificación de Corea. Eso supondría que al no existir ningún peligro desde el norte entonces no habrá la necesidad de las bases militares y los planificados ejercicios conjuntos con Corea del sur que se realizan cuatro por cada año. Nada de esto tendría sentido.

En una guerra nuclear, los dos pueblos Peninsulares serán terriblemente sacrificados sin beneficio para ninguno de ellos. En este escenario los peligros son impredecibles. La cuestión dada es hasta qué punto la situación creada en la península, genera los riesgos de que países como Corea del sur y Japón, trabajen la necesidad de tener armas nucleares. La amenaza mayor está en que, un mal cálculo en la provocación de Estados Unidos, incite a la República Democrática de Corea hasta tal punto de usar sus armas nucleares.

En Estados Unidos las intenciones son claras, liderazgo, presencia y reafirmación de su papel a nivel mundial como garante de los valores de la democracia.

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