youtube.com/1964eln,
@eln_voces

vocesdecolombia@eln-voces.com
tu_voz@eln-voces.com

El miedo del régimen español a la autodeterminación de Catalunya

Escrito por Marcos Salcedo / Frente Internacional Milton Hernández

 

Luego de que ocurrieran los atentados el pasado mes, no se dejaba de hablar en todo el mundo de Barcelona y las víctimas que allí murieron. Luego de que el Rey y el presidente Mariano Rajoy visitaran Barcelona para lamentar los hechos y “solidarizarse¨ con las víctimas y sus familias, cientos de miles de personas marcharon en las calles exigiéndole al Estado Español y al Rey, de que dejen sus negocios de ventas de armas a los países del golfo, quienes financian y apoyan al Estado Islámico. Estos actos de pésame por el gobierno y la monarquía, eran considerados por la gente de Catalunya y muchos lugares de España como hipocresía y cinismo, la misma hipocresía con que España habla hoy de democracia para con el proceso catalán.

  

La disputa por democracia y soberanía

Proceso, que por estos días aumenta la tensión política entre Catalunya y Madrid, desde donde se genera la disputa por la democracia y la soberanía que defienden los catalanes, y la de la unidad nacional del gobierno español de Madrid con un Estado centralista y monárquico que busca sabotear el proceso independentista, que para el próximo 1 de octubre, tendrán una histórica jornada con el Referéndum.

 

Lo que se viene denominando soberanismo catalán y su auge, hasta el punto de convocar y organizar un referéndum de autodeterminación con el Estado español en contra, no era posible hace unos diez años atrás. Se menciona que el apoyo social que existía frente al independentismo solo era de un 16 por ciento en el año 2006, con un catalanismo dividido entre la centro-derecha autonomista y una izquierda independentista que, a pesar de su crecimiento, estaba lejos de la hegemonía.

 

Hoy el independentismo catalán, tradicionalmente minoritario, se ha convertido en la corriente sociopolítica central en Catalunya, y va teniendo una capacidad de movilización y cohesión, a pesar de las enormes diferencias y contradicciones internas como para plantear un referéndum de autodeterminación. La lucha de clases seguirá agudizándose, mientras la independencia para la burguesía y derecha catalana, sea la de tener un Estado propio en donde sus rentas capitalistas se mantengan y crezcan, donde estén de tú a tú con la burguesía española y europea.

 

Los matices de la izquierda

La izquierda se debate también entre sus diferentes corrientes y matices. Encontramos la actual coalición que gobierna la capital catalana de Barcelona, Barcelona En Comú, cuya plataforma política está constituida por partidos como, Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Equo, Procés Constituent y Podemos. Siendo su presidenta la actual alcaldesa, Ada Colau, desde el 2015. Esta plataforma realizo una consulta con sus miembros en donde se decidía respaldar la jornada del 1 de octubre, no como un referéndum, si no como una movilización, esta postura blanda es ideológica, también hay algo frente a las tensiones que desde Madrid presionan el gobierno de Colau, por las sanciones que tendría la alcaldía si permitía las locaciones y las urnas para el referéndum. Pero, esa tensión se busca superar por las instituciones catalanas pese a las amenazas de Madrid, así que trataran de dar todas las garantías para la jornada, de esta forma lo han manifestado en la prensa desde este 14 de septiembre en donde se hace la campaña oficial para el 1 de octubre.

 

Desde la izquierda anticapitalista como las CUP (en catalán, Candidatura d'Unitat Popular), formación independentista conformada por varias organizaciones políticas entre ellas, Endavant (Organización Socialista de liberación Nacional) y Poble Lliure, entre otras. Apoyan de lleno el referéndum pero saben que el poder se construye desde abajo, alimentándose de los movimientos sociales, que la independencia no se decreta solamente. 

 

Pero no todo se ha resuelto fácilmente, mientras el soberanismo catalán se va uniendo, la postura del Estado Español ha sido la de mediante sus instrumentos represivos sancionar y sabotear a quienes estén impulsando la jornada. Ha realizado acciones como la de suspender la Ley del Referéndum como base de apoyo. España ha trasmitido a los Mossos d’escuadra (policía catalana) las órdenes del Fiscal General del Estado: requisar urnas, papeletas, censos y cualquier material destinado a hacer posible el 1-Octubre. La cadena TV3 también anunció haber recibido la advertencia del Tribunal Supremo de Justicia de Catalunya para «no informar» sobre cualquier acto relacionado con el referéndum. El TSJC trasladó a los directores de TV3 y de Catalunya Ràdio la notificación del Tribunal Constitucional sobre la suspensión del referendum, en la que se incluye la prohibición de reproducir la campaña institucional y la advertencia sobre las consecuencias penales que podrían sufrir en caso de desobediencia. En resumen, dos periodistas han sido amenazados y una institución que los catalanes sienten como muy suya ha sido puesta en el punto de mira.

 

Junto a la radiotelevisión pública, la mayoría de ayuntamientos catalanes recibieron la advertencia del TSJC. Pese a ello, más de 700 alcaldes (de 947) se han adherido ya al referendum.

 

Pero no solo trabajó el TSJC. También la judicatura madrileña está haciendo horas extra estos días por Catalunya. Un juzgado de la capital española prohibió –a petición del Partido Popular– un acto político a favor del 1-octubre en Madrid, mientras que el Pleno del Tribunal Constitucional, hizo suspensiones cautelares al admitir a trámite los recursos de inconstitucionalidad contra las leyes catalanas de Transitoriedad Jurídica y Código Tributario. La primera seria la norma que debería hacer de puente entre la legalidad española y la legalidad catalana en caso de victoria del Sí el 1-octubre; la segunda, parte del engranaje con el que Catalunya quiere poner los cimientos de una Hacienda propia.

 

 

Incertidumbre en la población y los migrantes

También la preocupación radica en la comunidad y pueblos migrantes que viven en Catalunya donde muchos aún no han solucionado su situación de papeles y a los que se les ha prohibido votar en el referéndum. ¿Serán tenidos en cuenta en una república catalana, será factible obtener los papeles? ¿Desaparecerá la ley de extranjería? ¿Podrán obtener la nacionalidad catalana?, son preguntas que se hacen los migrantes que viven en Cataluña y que también apoyan el referéndum y al  pueblo catalán en su libre derecho de decidir su destino.

 

Mientras el calendario avanza hacia el primero de Octubre, también se siente la solidaridad del pueblo de Euskal Herria (País Vasco) quienes también anhelan la independencia y de seguro les suscitara nuevos escenarios de debate el actual contexto catalán. Precisamente en la ciudad vasca de Vitoria, fue cancelado un acto político que realizaría en favor del referéndum la diputada Anna Grabriel de las CUP. La policía llego y declaro ilegal el acto, dándolo por terminado. Cientos de personas se agolparon en abucheos y rechazos solidarizándose con la diputada catalana.

 

Esperemos entonces como se desarrollaran los hechos de aquí al 1 de octubre, algunos avizoran que el gobierno español incrementara la represión hasta el nivel de poder militarizar Cataluña. Amanecerá y veremos cómo corre el viento por esos lados del mediterráneo.

Categoría: