El 27 de marzo, recibimos con alegría la invitación de la Delegación de Diálogos del ELN, para acompañarlos en el anuncio del inicio de la Fase Pública de Diálogos con el gobierno Santos; es decir, tres días antes del acto protocolario que formalizaría la firma de la agenda.

En el marco del compromiso de confidencialidad adquirido entre las Partes, el ELN cumplió hasta el punto que quienes desarrollamos nuestra militancia en los medios de comunicación Elenos, ávidos de noticias y de obtener una primicia nos estrellamos contra el muro del valor de la palabra, que da nuestra organización a todo acuerdo que hace.

Quienes hacemos parte del equipo de Radio Nacional Patria Libre -RANPAL- abordamos el tema comunicacional con el espíritu de intercambiar saberes con quienes realizan esta misma labor, para aprender y potenciar nuestra cadena radial que visibiliza el esfuerzo que decenas de compañeros militantes hacen en todas las regiones de Colombia donde el ELN hace presencia. En el cumplimiento de esta tarea, algunas veces nos sentimos como el cazador novato al que le dedica un poema un reconocido artista del llano venezolano.

El mismo día de mi llegada a Caracas empezó el corre corre, pudimos anunciar desde nuestras redes sociales ”En directo desde el lugar de los hechos” -como dicen la obligada muletilla de todo corresponsal- la noticia tan esperada por el pueblo colombiano del acuerdo entre el gobierno y el ELN de instalar una mesa pública de conversaciones, que permita construir con el conjunto de la sociedad una salida política al conflicto que por más de 60 años ha enlutado a millones de compatriotas.

Pudimos también a través de mi cuenta de twitter ya que la oficial de RANPAL, fue bloqueada, enviar fotos, del Salón Sucre, de la sede la Cancillería, donde las dos delegaciones firmaron el acuerdo.

Este edificio histórico de la Cancillería, llamado La Casa Amarilla -ubicada en una esquina de la Plaza Bolívar de Caracas-, fue testigo de la cara de asombro del corresponsal de RANPAL, primero ante la gran acogida que tuvo la convocatoria que pocas horas antes habían hecho las delegaciones del gobierno colombiano y del ELN, segundo por toda la tecnología que poseen las grandes empresas mediáticas y en menor medida los medios alternativos o independientes que asistieron al acto, y tercero por la velocidad y agilidad mental con que actúan quienes se desempeñan como periodistas.

Al finalizar el día, en la rueda de prensa que nuestra Delegación ofreció en el Círculo Militar de Caracas, pude apreciar en acción a quienes cumplen más que una función, la responsabilidad social de comunicar, de informar, y me dedique a hacer de esta experiencia una escuela.

Dejé de lado el asombro inicial y me centré en aspectos de fondo como el papel importante que tienen los medios en esta nueva etapa de los diálogos, al apreciar las entrevistas que este 30 de marzo concedieron los comandantes Antonio García, Pablo Beltrán y María Elena, a varios medios nacionales e internacionales.

La agenda acordada con el gobierno, dice en uno de sus apartes: “La sociedad requiere información objetiva y equilibrada sobre los diálogos y el proceso de paz; para tal efecto se propiciará, entre otras, la comunicación participativa”. Luego de esta experiencia, llamo a nuestros compañeros comunicadores a que aportemos en la construcción de este sueño llamado Paz.

Revisemos nuestro lenguaje, desprendámonos de los esquemas que alimentan resentimientos, conscientes de la importancia histórica de este momento y contribuyamos a apagar las hogueras que desde los medios se encienden. Seguiremos desde RANPAL, como el cazador novato, aprendiendo y aspiramos que aunados a los miles de comunicadores podamos diseñar una comunicación para la Paz. Hoy desde Caracas, mañana desde Quito.

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