Señores y señoras de las FF.AA. estatales de Colombia, hoy de nuevo les doy mi saludo respetuoso.

 

Me dirijo hoy a todos los soldados profesionales de Colombia y les envío este mensaje.

Ustedes los soldados profesionales se han constituido en la fuerza más selecta de las FF.AA. del Estado colombiano en contrainsurgencia, es decir, en la actividad que ha pretendido en más de medio siglo impedir los desarrollos de la lucha popular, revolucionaria y guerrillera.

Todos ustedes son personas provenientes de las familias más humildes del pueblo colombiano, que por diversas circunstancias han sido involucrados en una guerra que no diseñaron, ni dirigen, ni quieren.

Aun así, están en ella defendiendo a los señores del poder. Ese hecho va en contra de ustedes mismos, de sus familias y de su pueblo.

Se involucraron en esa guerra ajena para conseguir unos cuantos pesos que les permita subsistir y darles a sus familias un modesto aporte para que también subsistan.

Todos los colombianos humildes, sabemos lo difícil que es conseguir un empleo digno o incluso cualquier tipo de empleo, esta complicada situación de la juventud humilde ha sido aprovechada por los gobiernos, para encontrar una fuerza joven disponible, para vincularla a la guerra y ponerla así en contra de su mismo pueblo y de sus ideales de justicia y dignidad.

Más terrible e indignante aun, que luego de adquirida una experiencia en esa guerra cruel que se desarrolla en Colombia, donde los muertos y sacrificados son casi en su totalidad humildes, algunos de ustedes soldados profesionales, se vinculan como mercenarios al servicio de empresas privadas, para ir a combatir a otros pueblos del mundo.

 

El Artista colombiano en la canción “La lora proletaria” dice:

Y la lora al verse herida

Le gritó al uniformado

Siendo que buste es del pueblo

Por qué está del otro lao?

 

Los gobiernos que solo defienden los capitales de los ricos y de las poderosas empresas de capitales extranjeros que se engordaron explotando los pueblos del mundo, se ingeniaron la manera de poner a pelear a pobres contra pobres, mientras ellos disfrutan de las riquezas acumuladas que son el trabajo de los humildes y el sacrificio de los pobres en la guerra, sean ellos militares al servicio del gobierno, sean guerrilleros, campesinos o gentes humildes de poblados y ciudades.

Hermanos soldados colombianos, han transcurrido más de 60 años de violencia fratricida en Colombia diseñada, impulsada y acrecentada por los dueños del poder de Colombia y de otras latitudes del planeta. Es tiempo más que suficiente para que se pregunten si vale la pena ganar un sueldo de hambre arriesgando la vida en alto grado, protegiendo las riquezas de quienes a su vez explotan, someten y oprimen al pueblo honrado y trabajador que está siendo el sacrificado de la guerra.

Es urgente que comprendan que los hombres y mujeres que nos alzamos en armas, no somos terroristas, somos como ustedes, hijos de los mismos humildes de donde son ustedes, en repetidas ocasiones somos hasta de la mismas familias.

Ustedes y nosotros nos enfrentamos dentro de las operaciones ofensivas en que los involucran a ustedes sus oficiales superiores, ante las cuales nosotros respondemos. Sin embargo el día que ustedes renuncien a continuar como soldados profesionales, serán para nosotros un civil más y no tendrán de nuestra parte ninguna represalia, por el contrario y en un proceso de conocimiento pueden estar en nuestras filas.

Las familias de ustedes o de los demás miembros de las FF.AA del Estado, no son adversarios nuestros y hacen parte de la población colombiana al lado de la cual luchamos.

La puesta en libertad de varios militares y policías hechos prisioneros por nuestras tropas guerrilleras en diferentes momentos de la confrontación, es la clara demostración del respeto al Derecho Internacional Humanitario, además nuestros reglamentos internos, son estrictos en el respeto a los prisioneros y hacen obligatorio tratar los prisioneros con dignidad y decoro.

Todo militar que se rinde en combate es cobijado por nuestras leyes que les garantizan el respeto a la vida, pero así mismo los guerrilleros tenemos la formación, educación, así como la sensibilidad humana para ser magnánimos con quienes se rinden en combate y recibir los auxilios posibles si han sido hechos prisioneros estando heridos.

Estas claridades son importantes porque sus oficiales les dicen lo contrario, acá en nuestras filas hay varios hombres que prestaron servicio militar, fueron soldados profesionales y también hay quienes fueron suboficiales u oficiales de las FF.AA colombianas, esta es una lucha de todas y todos.

Nosotros seguimos alzados en armas porque la violencia declarada por los ricos a los luchadores, no nos deja otra opción para luchar por la justicia, la equidad social, la independencia y la soberanía.

Aun en medio de este panorama, estamos empeñados desde hace más de 20 años, en buscar una salida no violenta a esta guerra que nos han impuesto. Ustedes los soldados profesionales, también hacen parte de quienes requieren la paz de Colombia.

Aspiramos a un acuerdo duradero con el gobierno en estos diálogos, porque el bienestar, la justicia y equidad social, así como la soberanía de Colombia, como expresiones de paz, hacen partes de los inalienables derechos de todos los pueblos del mundo.

 

 

Compatriota

 

Nicolás Rodríguez Bautista

Primer Comandante del ELN

Agosto 24 de 2015

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