Editorial semanal de la Revista Insurrección

¿Será correcto que cualquier persona que tiene la responsabilidad de informar o de crear opinión pueda apartarse de la realidad para decir algo totalmente contraria a ella? Los políticos al expresar sus pensamientos intentan moldear a su manera la realidad, mejor dicho crear opinión favorable a sus propósitos.

Esta gira de Barack Obama, hace parte de su despedida, tras ocupar durante dos periodos la presidencia de los Estados Unidos. Por tratarse de una gira en plena campaña, en miras de las elecciones presidenciales del próximo noviembre, estos viajes también pueden interpretarse como un refuerzo a la candidata, que representa la maquinaria del Partido Demócrata; puesto que el mensaje que emita Obama, puede ser atribuido a la política oficial de su partido, el Demócrata.

Han sido reiterados los llamados de alerta de los académicos, científicos y organizaciones sociales, advirtiendo sobre el apagón que amenazaba al país. El presidente y demás funcionarios gubernamentales habían manifestado que sólo eran infundios alarmistas, que buscaban crear zozobra.

Este mes de marzo, el capitalismo ha caracterizado el Día de la mujer como una celebración comercial y consumista, donde impone los roles de domesticación, que marginan a la mujer al ámbito privado; así poco a poco desfigura el real significado, el valor histórico y la memoria de aquellas mujeres que fueron incineradas por luchar y exigir sus derechos laborales en un trabajo digno.

Los titulares de prensa del 22 de febrero anunciaron, que “el uribismo saldrá a las calles el 2 de abril”. Según precisa el diario El Tiempo de la misma fecha, “la idea del uribismo es canalizar a su favor el inconformismo de una parte del país frente al proceso de paz”.

En la medida en que los asuntos más importantes de un proceso para buscar la paz, sean por la vía de la imposición, la posibilidad real de ella será más lejana y difícil de concretar.

El gobierno de Santos está desesperado, al igual que el resto de gobiernos, que basaron sus economías en la exportación de materias primas, porque siguen cayendo sus precios y su demanda, ante la crisis de los países industrializados y de los llamados países emergentes.