Editorial semanal de la Revista Insurrección

Tenemos la profunda convicción de que el gobierno y el pueblo de Cuba, continuarán construyendo la obra de Fidel, al lado de los pueblos, de los revolucionarios, demócratas y progresistas de Latinoamérica, porque Fidel como Bolívar, Martí El Che y Chávez, lucharon soñaron con la patria Grande, esa que irá del Rio Bravo hasta la Patagonia.

Desde que el ELN y el gobierno de Santos iniciaron diálogos, se establecieron las reglas del juego, partiendo de reconocer que este se realizaba entre dos partes con iguales deberes y derechos en lo que serían diálogos y negociaciones.

Trump el nuevo presidente de los Estados Unidos, se impuso en las elecciones del 8 de noviembre, cabalgando sobre la desconfianza de la sociedad, hacia el Estado, las empresas de comunicación y las corporaciones; que significa un rechazo de la base de la pirámide social hacia las elites dominantes.

En entrevista exclusiva con el Sistema de Información Nacional Patria Libre SINPAL, el Primer Comandante del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista, responde a los interrogantes surgidos a partir de la negativa del gobierno de iniciar la fase pública de negociaciones, las especulaciones generadas por los creadores de opinión y la perspectiva del ELN frente a la actualidad colombiana.

El Comando Central del Ejército de Liberación Nacional considera muy necesario expresar sus puntos de vista ante Colombia y la Comunidad Internacional sobre la suspensión por parte del presidente Santos de la instalación de la Mesa pública en la ciudad de Quito, en la hermana república de Ecuador, acordada para el pasado 27 de Octubre.

El ELN, consciente de la necesidad de que el conjunto de la sociedad participe en las deliberaciones sobre la paz, tal como lo señala el primer punto de la agenda pactada con el Gobierno Nacional, considera que la política minero-energética es de importancia estratégica para el país y que, por consiguiente, merece un amplio debate de la población colombiana.

El 62 por ciento de abstención en la votación del plebiscito deja claro que hay una mayoría, abrumadora de colombianas y colombianos aptos para votar, que no se motivaron para hacerlo, que no fue cobijada por la llamada pedagogía de paz desplegada por el gobierno y los medios de comunicación.