Finalizando el año 2015, voceros autorizados de la ONU han pedido al Gobierno de Santos y al Ejército de Liberación Nacional, “no dilatar las negociaciones”; llamado que entendemos y queremos responder.

Desde su inicio este proceso de conversaciones se fundó en que sería “directo, confidencial y por fuera de Colombia”; según requisitos colocados por el Gobierno.

Dos años después, las Partes hemos logrado acordar una Agenda de negociaciones completa, con el apoyo de la comunidad internacional, representada en tres países Garantes y dos Acompañantes.

Recientemente hemos informado de la proximidad de la fase pública de estos diálogos y de la necesidad de acordar pronto los asuntos operativos faltantes, para que comenzando éste 2016, dar a conocer la Agenda acordada e iniciar a desarrollarla.

Tales asuntos operativos de conocimiento exclusivo de ambas Partes, han comenzado a aparecer en los grandes medios comerciales de comunicación de Bogotá; como base para especular sobre un supuesto “congelamiento y freno”, a este proceso de solución política del conflicto.

Estas filtraciones han estado presentes a lo largo de toda esta fase confidencial que está terminando, las que han sido usadas como presión mediática, para tratar de incidir en las decisiones de la Mesa de diálogo.

Ante cada filtración hemos reiterado, que toda propuesta debe ser acordada en la Mesa, y si una propuesta se hace pública sin contar con nosotros, nos vemos en la obligación de invalidarla.

 

 

Comando Central de la Dirección Nacional

Ejército de Liberación Nacional.

 

Montañas de Colombia

Enero 2 de 2016.

 

 

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