Editorial semanal de la Revista Insurrección

Este mes de marzo, el capitalismo ha caracterizado el Día de la mujer como una celebración comercial y consumista, donde impone los roles de domesticación, que marginan a la mujer al ámbito privado; así poco a poco desfigura el real significado, el valor histórico y la memoria de aquellas mujeres que fueron incineradas por luchar y exigir sus derechos laborales en un trabajo digno.

Los titulares de prensa del 22 de febrero anunciaron, que “el uribismo saldrá a las calles el 2 de abril”. Según precisa el diario El Tiempo de la misma fecha, “la idea del uribismo es canalizar a su favor el inconformismo de una parte del país frente al proceso de paz”.

En la medida en que los asuntos más importantes de un proceso para buscar la paz, sean por la vía de la imposición, la posibilidad real de ella será más lejana y difícil de concretar.

El gobierno de Santos está desesperado, al igual que el resto de gobiernos, que basaron sus economías en la exportación de materias primas, porque siguen cayendo sus precios y su demanda, ante la crisis de los países industrializados y de los llamados países emergentes.

Para lanzar la versión 2.0 del Plan Colombia, fue necesario montar el espectáculo del 4 de febrero en la capital de los Estados Unidos, donde se reunieron el Presidente Obama, el Presidente Santos, más expresidentes y burócratas, para brindar por el Nuevo siglo americano.

Nuestra Delegación para el diálogo está preparada desde noviembre pasado, para acudir al Ciclo donde debe darse por concluida la Fase confidencial de estas conversaciones y dar inicio a su Fase pública.

El próximo 4 de febrero, en Washington se reúnen el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, el presidente Juan Manuel Santos y los expresidentes Alvaro Uribe y Andrés Pastrana, con el propósito de conmemorar los 15 años de la implementación del Plan Colombia.