El grave incidente ocurrido en Siria el domingo 18 de septiembre, cuando los Estados Unidos bombardearon posiciones del Ejército árabe sirio, ocasionando la muerte de 83 soldados y dejando más de un centenar de heridos, es un abierto desconocimiento de las instituciones y tratados internacionales.

Dicen los cables internacionales que para lograr un acuerdo de cese al fuego en el conflicto sirio, hubo más de 15 horas de trabajo entre delegados de Rusia y los EEUU; y que el propósito era bajar la intensidad del conflicto, que permitiera la llegada de ayudas humanitarias a la ciudad de Alepo. La intención quedó enterrada por un simple "error no intencional", por parte de pilotos de los EEUU, cuando apenas habían transcurrido tan sólo cinco días de firmado el acuerdo de cese al fuego, entre las partes en conflicto.

Los cuatro bombardeos efectuados por aviones de la coalición que lideran los Estados Unidos, fueron hechos contra las posiciones del Ejercito árabe sirio a unos 6 kilómetros al sur del aeródromo de Dier Ezzor, localizado al nororiente de Siria. Los militares sirios califican estos bombardeos como “una agresión abierta y notoria".

 

Según el representante de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin:

"Con el bombardeo, los EEUU violaron dos compromisos asumidos por Washington; el primero, acordado con la Federación Rusa en febrero de este año y confirmado en los últimos días, que consiste en cesar acciones militares; el segundo hecho en Damasco a inicios de la operación aérea en el cielo de Siria, fue de que los estadounidenses no atacarán al Ejercito Sirio”.

Este patrón de comportamiento deja al desnudo una vez mas la conducta engañosa de los gobiernos estadounidenses de no cumplir los acuerdos firmados. Lo confirma una declaración dada, apenas al día siguiente de la firma de la tregua en Ginebra, Suiza, por el portavoz de la Casa Blanca, Jhosh Earmest, quien sostuvo que "nuestro gobierno tiene dudas respecto que Rusia quiera cumplir los acuerdos sobre Siria".

Bajo el manto de la duda los EEUU justifican la violación a los compromisos en el conflicto sirio, queda ahora develado el cinismo y el propósito de Estados Unidos de incrementar la presión militar contra el gobierno de Bashar al Assad.

¿Cómo puede calificarse el comportamiento del gobierno de Washington, que se proclama a sí mismo el árbitro de los conflictos que existen en el mundo, quien además de agresor, viola las mismas reglas y compromisos que impone a las partes?

Las agresiones del 18 de septiembre contra Sira, reiteran la política imperialista norteamericana de “no tener amigos, sino solamente intereses”, bajo los cuales viola las leyes internacionales, cuantas veces desean. No hay tratados ni compromisos que ellos cumplan, cuando ven afectados sus intereses, que no se corresponden ni a los intereses de la humanidad, ni a los intereses de su propio pueblo, porque sólo son los intereses de las grandes corporaciones.

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