Poemas y sonetos escritos por nuestra militancia

El dolor de mi hermano no contagia mi piel.

A la boca, huérfana de pan

mis ojos no la escuchan.

Un puñado de hombres

escribe noticias a la memoria:

La toma de Simacota.

Llegamos con raíces nacidas al abrigo de sangre compartida

de miles que antes contuvieron su aire,

para que ideas y luchas no cayeran en olvido

Nos trajo la luz del relámpago

en la noche, hasta aquí.

A mirar el espejo de la realidad diversa.

Quiten las paredes y dejen libre el viento

que este pecho no me deja saber si estoy despierto,

sepan que mi dolor no es de este cuerpo

ahora me duele lo que se está cayendo...

Pido que me hagan altares en la palabra

en cada acto

y en la cotidianidad de la vida.

Mi corazón desanda en su sombra…

y en la selva los sonidos hacen más

grande tu hermosura.